¿La vulnerabilidad al COVID-19?

Las personas con VIH en general no son más vulnerables al COVID-19.

Desde la aparición de la pandemia de COVID-19 hasta la fecha, no se han encontrado evidencias científicas, y de la práctica clínica, que indiquen que una Persona con VIH es más vulnerable a adquirir el coronavirus, respecto de que aquellas que son seronegativas. Para ello, la persona con VIH debe tener una respuesta inmunología adecuada, que se logra con una buena adherencia a un tratamiento antirretroviral eficaz, cuyos beneficios se pueden medir con las pruebas de monitoreo de laboratorio, en especial el conteo de CD4 y la Carga Viral. 

 

Por eso, es clave que las personas tenga un buen acceso a las pruebas diagnósticas del VIH y aquellas que resulten VIH positivo reciban su tratamiento en forma inmediata y sostenida. Un Persona con VIH en tratamiento logra en seis meses reducir la Carga Viral en sangre a un nivel indetectable. Esta situación permite que la personas no pueda transmitir el virus (indetectable es igual a intransmisible), pero además frenar su replicación vira, que resulta en proteger el desempeño del sistema inmune. 

 

Existen datos preliminares en países con epidemias generalizadas y contextos de pobre acceso al tratamiento del VIH, de la ocurrencia de complicaciones en as personas con VIH al atravesar la infección por COVID-19. En este contexto se ha registrado que la mortalidad podría ser un 4% mayor, aunque no hay evidencias que se la puedan atribuir al VIH. Sin embargo, no es un dato significativo, frente a los porcentajes de complicaciones graves y mortalidad por COVID-19 de personas con diabetes, obesidad, enfermedades respiratorias u cardiológicas, como personas que estuvieran inmunosuprimidas es altamente significativo. Muchas Personas con VIH llevan décadas viviendo con el virus, por ello no hay que subestimar la vulnerabilidad al COVID-19 por otros factores, por ejemplo, la edad. 

 

Algunos ministerios y programas han sacado directrices sobre el licenciamiento de Personas con VIH en general o de acuerdo con sus niveles de CD4. Estas decisiones no tienen un sustento científico. Toda la población, independientemente  de sus temas de salud, se beneficiarán siempre como resultado del trabajo desde sus casas y tomando todas las medidas preventivas.